Resumen: La obra ofrece un análisis integral del municipio mexicano como unidad básica de gobierno, destacando especialmente la dimensión de las finanzas públicas; en él se estudian las fuentes ordinarias de ingresos —impuestos locales, derechos, productos y aprovechamientos— y las extraordinarias —participaciones federales y transferencias—, demostrando que estas últimas no generan “pereza fiscal” sino que complementan la recaudación propia, además de subrayar la importancia de variables como el valor catastral y la población en la capacidad financiera municipal; se enfatiza la necesidad de una planeación estratégica del gasto mediante el presupuesto por programas, que vincula objetivos y resultados con la asignación de recursos, y se señalan problemas recurrentes como la escasa capacitación de funcionarios, la dependencia de transferencias y la falta de planeación; finalmente, el texto aborda el papel de las empresas públicas municipales como instrumentos para proveer servicios y generar ingresos, proponiendo que su gestión se alinee con técnicas modernas de planeación para garantizar eficiencia, transparencia y sostenibilidad, concluyendo que el fortalecimiento de la hacienda municipal es condición indispensable para el desarrollo local y la calidad de los servicios públicos.